sábado, 29 de marzo de 2008

Sueño de espanto



Sueño de espanto

Yo tuve un sueño de espanto
anoche mientras dormía
y hoy temo que acabe el día
y vuelva a seguir soñando.

La muerte vino a buscarme
con su sonrisa macabra
y sin decirme palabra
consigo empezó a llevarme.

-¡Detente!- dije -¡Un momento!
Pero ella seguía muda
y con su mano huesuda
me mantenía sujeto.

-¿A dónde vamos señora?
¿Acaso será a tu reino?
Ahora que canas peino
¿tal vez ha llegado mi hora?

Por fin su rostro volviendo
habló con voz tenebrosa:
-No temas, no es otra cosa
que un sueño el que estás viviendo.

-Entonces ¿cómo es que siento
tan real hasta tu presencia?
-A causa de tu conciencia
que ha entrado en funcionamiento.

Voltea hacia atrás y mira
tu historia por un momento
y dime si hay argumento
que dé valor a tu vida.

-¿Igual que los animales
será que he estado viviendo
y me he encontrado corriendo
detrás de cosas banales?

-No estás muy equivocado
ni estás del todo en lo cierto,
pues, mira que ahora te suelto
y me alejo de tu lado.

Podrás seguir existiendo,
pero has de tener cuidado
de haber tu vida enmendado
para cuando esté volviendo.

Y mientras esto me hablaba
se fue desapareciendo.
Yo con el terror sintiendo,
callado, sólo temblaba.

Ya sé que solo fue un sueño,
pero ha hecho que me decida
a hacer valiosa mi vida
y en eso estoy con empeño.

la noche que se avecina,
si vuelvo a soñar lo mismo,
quisiera con optimismo
preguntarle: ¿ahora que opina?

Al recordar



Al recordar


Por qué será que al recordar
con un suspiro ahogamos las ganas de llorar.
El hombre más valiente, el hombre más cabal,
en sus entrañas siente nostalgia tan fatal
que se halla con premura buscando algún lugar
donde toda amargura a solas desfogar.

Por qué será que al recordar
aquellos tiempos idos que nunca volverán,
sentimos unas ganas de, el tiempo regresar

y en épocas lejanas de nuevo comenzar,
sin cometer errores y nunca más fallar,
sin provocar rencores y ya jamás pelear.

El Autor



El Autor

Como nevada llanura
en el invierno más frío y cruel,
con imponente blancura,
sobre la mesa está el papel

Y en esa cándida albura
va resbalando suave al ir
dejando su huella oscura
el instrumento de escribir.

Despacio, pues no lo apura
la mano del novel autor
que con cadente escritura
compone sus versos de amor.

Palabras bellas procura
colocar en cada renglón,
para inspirar la más pura,
sincera y bonita emoción.

Habla de tanta hermosura
y de tan gran felicidad,
que olvida toda amargura
y perdona toda maldad.

Tal vez aquel que lectura
le da a este escrito del autor
alguna fama le augura,
aunque ésta no sea la mayor.

¡Qué triste que es la vida del poeta!



¡Qué triste que es la vida del poeta!

¡Qué triste que es la vida del poeta!
Porque no puede ver el horizonte
sin que su corazón se le remonte
a aquel pasado gris que le atormenta.

No puede oír el canto de las aves
que vienen a posarse en frente suyo,
pues abajo se va todo su orgullo
y vuelve a componer palabras suaves.

No puede ni tocar alguna flor
porque al instante entra en fuerte trance,
para escapar del cual no tiene chance
y vuelve a recodar su gran amor.

Y contemplando el brillo de una estrella
su mano temblorosa escribe un poema
que tiene el principal y único tema
de aquel amor que aún siente por ella.

¡Qué triste que es la vida del poeta!
Sus versos han gustado a todo el mundo
menos a quien él dedicó un amor profundo
y guarda su tristeza muy secreta.

La gente se sorprende cuando lee
o escucha recitar su amargo canto.
Parece que ya mismo cede al llanto,
sospecha que hay dolor pero no cree.

¿Qué extraña fuerza es la que lo lleva
a hacer de pronto una y otra rima
si sabe que eso lo lastima
y logra que su alma se conmueva?

Y aunque no hacer más versos es su meta,
muy dentro siente algo que le quema
y cada día escribe un nuevo poema.
¡Qué triste que es la vida del poeta!

Perdóname



Perdóname

Perdóname por quererte tanto.
Perdóname por hacértelo saber.
Perdóname porque en este canto
voy a llorar por tu querer.

Se que tú no sientes por mi lo mismo
que yo por ti.
Se que yo he caído en un abismo
al quererte así
¡Pero no lo puedo impedir!

Perdóname por mi sentimiento.
Perdóname, no lo puedo controlar.
Perdóname si a veces te miento
diciendo que te voy a olvidar.

Se que yo no podré dejar de quererte
tanto a ti.
Se que tú no podrás acostumbrarte
un momento a mí.
¡Pero no lo puedo impedir!

Extraviado


Extraviado

Tú fuiste el sendero que saco mi vida
del real camino a la felicidad,
te fingiste atajo y en verdad, perdida,
la dejaste herida de cruel soledad.

Tú fuiste el desvío que tomé imprudente
por llegar urgente y con velocidad,
cambiaste mi rumbo y traicioneramente
cubriste mi mente con tu oscuridad.

Tú trocaste el norte de mis emociones,
me negaste un mapa sin mostrar piedad,
dejándome en medio de mis ilusiones
sin hallar salida hacia la realidad.

Hoy vago extraviado por tu zona umbría
y aguardo el rescate de alguna amistad
que me de su mano y me sirva de guía
o quizás expire de tanta ansiedad.

Si me ama o si me odia



Si me ama o si me odia

Si me odia usted a muerte

insúlteme fuerte.
Si me odia usted un poco
llámeme loco.

Si es rencor lo que siente
pase de frente.
Mas, si todo está ausente,
sea indiferente.

Si por mi simpatiza
de una sonrisa,
y si se siente sola
dígame "¡Hola!"

Si es que soy de su agrado
venga a mi lado,
y si no la incomodo
hablemos de todo.

Si le inspiro algo sano
déme la mano.
Si ya soy su amigazo
déme un abrazo.

Si hay cariño presente
bese mi frente.
Si es mi hermana y mi ampara
bese mi cara.

Si me ama usted fuerte
nunca me suelte.
Si mi amor le provoca
bese mi boca.