sábado, 29 de noviembre de 2008

Pídeme



Pídeme

Porque tú curaste todas mis heridas
y con esa ayuda se que sanaré,
lo que más deseas quiero que me pidas
que, si está en mis manos, yo te lo daré.

Aunque no poseo riquezas escondidas,
de entre mi pobreza yo te entregaré
las cosas que sean por ti más queridas.
¡Pide con confianza, no las negaré!

Mis penas ya son por ti bien conocidas,
es ahora mi turno, yo te escucharé.
Pero si rechazas mis manos extendidas
pensando que nada tengo acabaré.

Nada que ofrecerte, nada que decidas
que vale la pena pedir que te dé
de las pocas cosas con que me quedé.

Si nada deseas de mis tan raídas
cosas que poseo, lo comprenderé,
mas con esta nueva pena moriré.

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